Bajo el cielo azul y sin nubes ella observó el movimiento de las cortinas, que blancas y sutiles bailaban al compas del viento y de la musica que provenia del piano...si, del piano que él ejecutaba...
Las notas dulces solo le hacían pensar que estaba sumergida en un cuento de hadas donde todo terminaría bien. No pudiendo resistirse se levantó del diván y fue directo a él, lo abrazó x la espalda y le dió un beso, solo eso bastó para que la musica se tornara distinta, más apasionada, como sus sentimientos hacia ella...Las notas en si, eran para el todas una descripción perfecta de aquella mujer que tenía junto a sí, por la belleza, elegancia y paz que le transmitía.
La ultima nota de la musica, fue ella quien la ejecutó, luego lo agarró de la mano, y el, que enamorado la miraba extasiado, se dejó guiar por aquella mujer que conquistó su corazón.
Salieron juntos a la calle, caminaron de la mano como siempre lo hacían, y dos cuadras de saludos y sonrisas despues llegaron.
El imponente pero perfecto mar turquesa seguia dejandolos sorprendidos con su belleza cada vez que lo miraban...ella se desató las sandalias, y el se desató las ajustadas agujetas para luego liberar sus pies...caminaron por la arena blanca durante mucho tiempo...de la mano, sin dejar de mirarse a los ojos en momento alguno...pero por sobre todo, sin dejar de sonreir....
Llegaron al destino que los aguardaba como siempre lo había hecho, las rocas que llevaban miles de años allí tenian la compañia del amor todos los fines de semana. Ella se levantó el vestido despacio, para sentarse delicadamente, él solo se tiró como siempre lo había hecho, contemplando el mar, protegidos del sol por las rocas se abrazaron...y mientras el contaba sus historias tontas para que ella sonriera para el, en cuanto estas se alargaban, un beso muy seductor lo interrumpía.
No comments:
Post a Comment